sábado, 18 de junio de 2022

Confesiones breves.

 La primera vez que mi ahora ex esposo me invitó a salir, fue a un espectáculo de un comediante (Polo Polo). Íbamos varias personas, llegando al lugar me dijo “ahorita vengo, voy por mi novia, quédate con mi hermano”. Yo no lo podía creer, para qué me invitó a salir si tenía novia??!! Total que ya en el show, él estaba en una mesa con su novia y otros amigos y yo en otra con su hermano y otros amigos. Estaba furiosa, de regreso a mi casa, su hermano y no él me llevó!! Para desquitarme, dejé que su hermano me cogiera en su coche.

Pues aproveché que llevaba falda corta para cruzar la pierna y que se me subiera más, mucho más. Después casi al llegar a mi casa, le dije que todavía no quería llegar, que por qué no me llevaba a platicar a algún lugar tranquilo. Me dijo "Y si se enoja mi hermano?", "pues para empezar no somos nada, además tiene novia, ahora que se aguante; puedo hacer lo que quiera con quien quiera"; jajaja seguro se le puso dura en ese momento.

 

Me llevó atrás de un parque, no había nadie, nos pasamos para atrás, me abrí un poco más el escote en lo que nos pasábamos para atrás; se le fueron los ojos. Empezamos a platicar, él me acariciaba el cabello y yo empecé a tocarle la pierna, me agarró el dije de mi collar y aprovechó para rozarme las tetas, entonces me besó y empezó a acariciarme las piernas y luego mis nalgas, sobre mi faldita. Después las tetas, me las apretaba y fue abriendo mi blusa hasta casi sacarme las tetas, me las sacó y me las comió; son mi punto débil. "nos van a ver", le dije, "No te preocupes, nadie pasa por aquí", "Seguro?", yo comenzaba a gemir, "Seguro...estás muy rica, Ingrid...tienes unas tetas bien ricas", "Te gustan? En serio?", "Cómo no?". Siguió comiéndomelas y entonces lo monté, me quité la ropa de arriba, me subió la mini hasta enrollarla en mi cintura y así estuvimos fajando, después se la sacó, me hizo a un lado mi calzoncito y me senté en su verga; obvio, se puso condón. Así lo estuve montando, él me agarraba las nalgas y me jalaba hacia él, le dije que me siguiera comiendo las tetas, que me las agarrara y pellizcara los pezones. "Eres bien caliente, Ingrid...eres bien güila, verdad?", "No...sólo cuando me dan ganas y me calientan rico...", "Tú, no?", "Quién no se calienta contigo?". Luego me pidió que lo montara pero de espaldas para verme las nalgas y que me inclinara. Me volví a voltear después de unos minutos y así nos venimos, primero yo y enseguida él, por supuesto no adentro, sino que me llenó las nalgas llenas de su semen. La verdad fue muy rico y me vengué de mi –después- esposo –ahora ex.







La puta de mi hijo

Hace unas semanas vino a visitarme una muy amiga (Gaby) y su hija (Caro), más o menos de la edad de mi hijo. Una de las noches mientras mi hijo (Toño) y Caro fueron al cine, mi amiga y yo nos quedamos en casa tomando vino y chismeando. Las copas pasaron y la botella se convirtió tres botellas de vino, bueno casi nos acabamos las tres jejeje. Cuando llegaron mi hijo y Caro, cerca de la media noche, ya estábamos algo tomadas y pues nos fuimos a acostar. La última parte de la plática había sido sobre sexo y la verdad me había dejado algo inquieta; quería masturbarme, pero como mi hijo le había cedido su habitación a mi hija, pues él y yo compartíamos mi cuarto, de hecho mi cama, así que no podría atenderme yo solita; no tendría privacidad.

Me puse un pantalón delgadito semi transparente –ya saben cómo son las pijamas- un calzoncito pequeño y una playera también delgada. Me acosté en lo que mi hijo se acostaba a dormir; me fui quedando dormida y apenas sentí cuando mi hijo se metió a la cama. No mucho después, sentí cómo su mano rozaba mis nalgas; la verdad no hice mucho caso, cuando uno se duerme, pues se mueve, pero después sentí cómo sus dedos me acariciaban discretamente las nalgas. Además de la sorpresa, sentí excitación, debo confesarlo. Minutos después, sentí cómo me abrazó de cucharita, yo mantuve los ojos cerrados simulando estar profundamente dormida; con su brazo rozaba mis tetas, luego con su mano, su bulto se endurecía en mis nalgas; yo trataba de controlar mi respiración y no gemir, no sé si lo logré. Me moví lo más discretamente posible para sentir mejor su verga; la verdad yo estaba súper hot. Mi hijo me rozaba los pezones con su pulgar, las tetas…mientras su verga cada vez más dura se movía lentamente en el canal de mis nalgas. Luego de estar tocando suavemente mis tetas, mi hijo Toño bajó su mano rozándome el abdomen hasta mi entrepierna, mi corazón estaba a mil, mi conchita también; en serio iba a tocarme, iba a tocarme la conchita? Si lo hacía, se detendría ahí? Qué podría pasar? Éramos mamá e hijo, y sí, era excitante, yo estaba súper hot, pero era mi hijo!! Él me rozó la conchita sobre la pijama, pero no hizo más, bueno no me tocó más, pero poco después, me embarró la verga un poquito más fuerte en mis nalgas y sentí cómo me humedeció un poco las nalgas; se había venido. Cuando acabó fue al baño y después volvió a acostarse; yo me quedé ardiendo, aunque con algo de culpa.

A partir de ese día no pude evitar que mi deseo por mi hijo se detuviera. Lo platiqué con algunos lectores de mis relatos y me animaban a que lo hiciera; una amiga lectora me dijo que ella ocasionalmente lo hacía con su hijo. Después escuché a mi hijo hablar con un amigo suyo sobre esa ocasión y Toño le dijo que se quedó con ganas de meterme mano, de cogerme, de que yo se la mamara; no saben cómo me calentó eso. En ese momento pensé que si se repetía una situación que nos acercara como aquella noche, no podría contenerme. No me atrevería a seducir a mi hijo en un día cualquiera, pero si se daban las condiciones que “justificaran sexo”, lo haría. Hace unos días, se presentaron esas condiciones.

Para pasar la Navidad vinieron varios familiares, como de costumbre, y un primo que vino con su esposa, necesitaba que lo alojara por un par de días y evidentemente los recibí con gusto. La segunda noche nos invitó a cenar a un muy lindo restaurante en agradecimiento. La verdad es que tomamos bastantito; es un primo muy MUY cercano –jejeje- y hacía mucho que no lo veía, así que había muchísimo de qué platicar. Él y su esposa son de carrera larga, así que el alcohol fue mucho. Mi hijo no toma tanto, pero para quedar bien con sus tíos trató de mantener el paso, y no lo hizo mal, se puso happy, pero no se emborrachó. Creo que a mi se me subió más.

De vuelta a la casa mi primo quería seguir tomando, pero yo ya estaba cansada y creo que su esposa tenía ganas de otra cosa, porque vi cómo disimuladamente le decía que “ya quería acostarse”. Como mi hijo le había cedido el cuarto a sus tíos, se acostó conmigo; desde que acepté darles alojamiento, imaginé a mi hijo manoseándome otra vez. Me puse la pijama y mientras mi hijo iba al baño, me acosté; la verdad no me puse pantalón de pijama, sólo unos calzones y una camisetita de tirantes; quería provocarlo! Cuando mi hijo se acostó, no vi que tuviera intención de nada, se acostó de su lado y no se me acercó, pero después de un rato comenzamos a escuchar gemidos –sus tíos estaban cogiendo y parece que mucho no intentaban esconder lo que hacían, se oía el rechinido de la cama, algo de lo que decían y los gemidos- entonces mi hijo de repente me abrazó de cucharita embarrándome su duro bulto en las nalgas, esta vez me apretó hacia él abrazándome. En un momento levantó las sábanas para ver qué traía puesto, se debió haber sorprendido cuando sólo me vio en calzoncitos y playerita. Después de ver cómo a su mamá en ropa interior, se me embarró otra vez, ahora estaba más dura su verga y me la restregaba con más fuerza y menos discreción. Rápido empezó a acariciarme las tetas, parte sobre la playerita y parte debajo, hasta que me bajó los tirantes para tocarme las tetas y los pezones directamente; yo comencé a gemir suavemente y mover mi cadera para sentir más su verga y darle a entender que yo también quería. 

 

Toño – Estoy muy caliente –no sabía si me lo decía o sólo lo decía, pero yo asentí sin abrir los ojos; Toño me pellizcó los pezones, no sé si sabía, pero es mi punto débil cuando estoy fajando, por lo que puse todavía más hot- tú también estás caliente –me dijo, mientras continuaba pellizcando los pezones y embarrando rítmicamente su verga en mis nalgas; una vez más sólo asentí- estás muy rica, eres una golfa, no sólo te gusta enseñar y coquetear...también andas coge y coge –yo gemía cada vez más, llevé mi mano derecha hacia atrás y le agarré la verga sobre sus bóxer, estaba enorme- ya sentiste la que te voy a meter? 

Yo – Sí –respondí muy suavemente-.

Toño – Eres una golfa, mamá…ya se las das a Yaha a cada rato –asentí- el cabrón nomás me presume, pero ahora me las vas a dar a mi, mamita –yo se la agarraba y él me pellizcaba los pezones-. 

Yo – Sí, Toño…también quiero que me cojas.

Toño – La vez pasada que te manoseé, estabas despierta, verdad? –asentí- Te gustó?

Yo – Sí…mucho…me calentaste.

Toño – Querías que te tocara toda? –asentí- Que te cogiera? –asentí- Dímelo.

Yo – Quería que me cogieras, Toño…estaba muy mojada.

Toño – Sentiste que me vine? –asentí-.

Yo – Me mojaste la pijama –me tomó la mano y la llevó de su verga a mi conchita-.

Toño – Está calientita tu panochita…tócate, mamá.

Yo – Sí…estoy hot, Toño me acaricié un poco con su mano sobre mi mano acariciando mi conchita-.

Toño – Querías agarrármela, mamá? –asentí- Agárramela –llevé mi mano hacia atrás otra vez y ahora la toqué directo, se había bajado los bóxers, estaba muy dura, muy rica, de muy buen tamaño- te gusta? –asentí-.

Yo – Sí –empecé a jalársela-.

Toño – Quiero ver qué tan golfa eres, mamá…quiere que seas tan puta como eres con Yaha o con los otros güeyes que te cogen –me tocó la conchita sobre la panty, estaba empapadísima- ya me cansé de leer tus puterías, ahora quiero probarte, mamita.

Yo – Sí, Toño.

Toño – Además por algo te acostaste en calzones, no? –asentí- Quítatelos, mamá, quiero verte las nalgas sin nada –obedecí y así como estaba me quité los calzoncitos- Mta, no mames, qué ganas de verte así…varias veces te he espiado dormida, pero nunca encuerada…tiene un culazo, mamá –me las acarició y sentía su verga dura tocándome las nalgas; después de unos momentos me tomó de la cintura y me volteó poniéndome boca arriba, él estaba viéndome a los ojos- estás deliciosa, mamá –me bajó tóscamente la playerita dejando ambas tetas al descubierto y bajando lentamente la mirada- qué rico te recortas la panochita…ya me había dicho Yaha que te la recortas y a veces te depilas…a la otra quiero que te depiles para mi…quiero cogerte depiladita, mami.

Yo – Sí, Toñis –empecé a acariciarme- te gusta verme?

Toño – Me encanta…estás riquísima, mamá –entonces empecé a masturbarlo y a masturbarme- ay, no mames –ya que la tenía bien dura y con líquido preseminal, lo monté, me acomodé su verga en la entrada de mi conchita y me senté lentamente en él- ay, cabrón!

Yo – Qué rica la tiene, Toñito –empecé a cabalgarlo-.

Toño - Ay, mamá, estás bien buena…tiene razón Yaha.

Yo – Qué te dice, eh? Agárrame las nalgas, Toñis…fuerte.

Toño – Que encuerada te ves riquisísima…que coges muy rico…

Yo – Qué más te dice? –yo seguía montándolo y él cada vez más caliente-.

Toño – Que eres muy puta para coger…que te gusta que te cojan duro.

Yo – Y qué más?

Toño – Que cuando me dejan en el trabajo después del fut se van a su casa a coger…y que a veces viene cuando yo no estoy…tenía muchas ganas de que me montaras, mamá.

Yo – Ay, qué rico estás, Toñis…te molesta que me coja Yaha? Que ande de puta con él?

Toño – No…me calienta…me calienta imaginarte cogiendo…y verte.

Yo – Me has visto coger, Toño? –asintió-.

Toño – Sí…algunas veces –me recargué en la cabecera, poniéndole mis tetas en la cara- he visto cómo te coge Beto o cómo se la mamas…también la vez pasada con Mike –ya más relajado, me agarró las tetas, me las apretaba y me pellizcaba los pezones-.

Yo – Me encanta que me pellizquen los pezones…me pone súper hot…

Toño – Sí, ya sé…los tienes bien ricos, duritos.

Yo – Entonces te gusta verme, Toñito?

Toño – Mucho…me calienta un chingo verte o escucharte.

Yo – Ah, sí?

Toño – Me la jalo mucho pensando en ti, mamá.

Yo – Puedes verme cuando quieras, Toñis…o cogerme –su verga palpitó-.

Toño – Es bien rico ver cómo te cogen, ma…cómo te dicen de cosas y ver cómo te calientas y te dejas hacer…me encanta que seas tan golfa.

Yo – Chúpame las tetas, Toñis…ay, así, qué rico…mmmmmmmm…tenía muchas ganas de sentirte adentro de mi…de que me tocaras…me dejaste súper caliente aquella vez…

Toño – Yo también me quedé con ganas de metértela, ma…me la jalé, pero quería metértela así de cucharita, se me antoja mucho para sentir tus nalgas.

Yo – Quieres metérmela así, Toño? Quieres que me ponga como aquella vez?

Toño – Sí…quiero metértela así…cada que me meto a tu cuarto para verte dormida se me antoja cogerte así, mamá.

Yo – Eres un calenturiento, Toñis…qué rico…eso lo sacaste de mi…-le desmonté y me acomodé de cucharita, entonces él se puso detrás de mi, acomodó su verga en la entrada de mi conchita- te gusta, Toño?

Toño – Me encanta verte así, ma.

Yo - Métemela, Toño…cógeme… -y la metió de una estocada; sentí delicioso- ay, qué rico…me entró delicioso! Agárrame las tetas, Toño…mmmmmm…así, así.

Toño – Estás bien buena, mamá…quiero cogerte muchas veces.

Yo – Y cómo te calientas, eh? Qué haces?

Toño – Me masturbo con tus calzones sucios…sobre todo cuando vienes de coger…huelen bien rico.

Yo – Mmmmmm…qué rico!

Toño – Leo tus correos…el que tienes para andar de golfa…me calienta lo que te escriben y las fotos que mandas…me la ponen bien dura.

Yo – Ah, sí? Qué bueno que lo disfrutes, Toño…haz lo que quieras.

Toño – Sabes qué quiero hacer, ma?

Yo – Qué, Toñis? –mientras me bombeaba me pellizcaba los pezones-.

Toño – Quiero darte por atrás…Yaha dice que eres muy puta pero que no te dejas por atrás…que haces de todo pero eso no…quiero metértela por atrás…nunca lo he hecho y quiero ver qué se siente.

Yo – Quieres darme por el culo, Toño? –me calentó mucho la idea-.

Toño – Sí…quiero que me apriete rico la verga…Melanie no se deja…quiero que el primer culo que pruebe sea el tuyo, ma –eso me calentó aún más-.

Yo – Sí, Toño, lo que quieras.

Toño – En serio?

Yo – Sí…yo también quiero dártelo…ningún amigo tuyo me cogerá por el culo, sólo tú, Toño…siempre que quieras.

Toño – Qué rico…se te ve muy rico, ma.

Yo – Agarra el frasco que está en el cajón, es lubricante.

Toño – Este?

Yo – Sí, ponte un poco en los dedos y ponme en la entrada de mi ano…-sentí cómo me ponía en aceite- ahora ve abriéndome con tus dedos…mételos poco a poco…luego mete el pulgar y ve abriéndolo, Toño…así, así…ay, qué rico que me llenes mis dos hoyitos…-siguió bombéandome la conchita mientras me abría el culito-.

Toño – Qué rico! Me encanta dedearte el culito, ma…ya te lo puedo meter?

Yo – Espera, méteme los dos pulgares.

Toño – Los dos?

Yo – Sí…sí y abre un poco mi ano –lo hizo y me preparé para recibir su verga- ahora sí, Toñis, métemela poco a poco –me la sacó de la conchita y la puso en mi culo, empezó a meterla lentamente- ay, así, así, Toñis…mmmmm…duele rico…

Toño – Ay, qué rico te entra, ma…se siente delicioso…ahí va otro poco.

Yo – Ay, Toño, qué rico…ahora bombéame lento –así lo hizo- así, así.

Toño – Le voy a decir a Yaha que te cogí y que te la metí en el culo…el te cogió primero, pero tu culo es mío, mamá.

Yo – Sí, mijo, es tuyo…todo es tuyo…ay, hace mucho que no me daba por ahí…lo extrañaba…me gusta que me la metan por ahí.

Toño – Y por qué lo niegas tanto, ma? Deja que te la metan.

Yo – Hay que darse a desear un poquito, mijo…ay, me lo vas a dejar bien abierto, Toño.

Toño – Me gusta mucho cómo se siente, ma…apretadito…

Yo – Ponte lubricante para que resbale más y cógeme más rápido, Toñis.

Toño – Así?

Yo – Ay, mijo, sí, así….ay, no mames, que rico me la metes…ay, Toño, métemela, métemela…ay, soy una puta, soy una puta, Toño…me encanta que me den verga, mijo.

Toño – Me encanta que seas una golfa, ma…te voy a dar verga cuando quieras…me encantan esas tetas y ese culote que tienes…qué rico culo…qué rico culo tienes…me voy a venir, mamá.

Yo – Yo también, mijo…vente, Toño…vente…dame tu lechita…

Toño – Me vengo?

Yo – Sí, Toño, vente…échamelos…échamelos…

Toño – Me salgo, ma?

Yo – No! Vente adentro…échamelos adentro, mijo….vente en mi culo, Toño.

Toño – En serio? –su verga palpitaba en mi culito-.

Yo – Sí, Toñis…échemelos…échamelos adentro…ya…ya…vente!!!!! –en ese momento tuve mi orgasmo y sentí su semen inundar mi culito; me echó chorros y chorros de semen, me encantó sentir esa leche calientita esparcirse y derramarse dentro de mi-.

Toño – Aaaaaaaaahhhhhhhhhh…puta madre, qué rico!!! Ay, no mames, me vine un chingo…mmmmmmmmmm…

Yo – Ay, qué rico, mijo….qué rico te veniste, Toño…-se la apreté un poco con mi culito-.

Toño – Ay, qué rico se siente eso…mmmmmmmm…hazlo otra vez –lo hice-.

Yo – Cosas que uno aprende.

Toño – Ay, qué delicia…con razón les gusta coger contigo, ma…coges delicioso…

Yo – Luego te enseño más cosas…-me la sacó y fue perdiendo la erección- tú también coges rico, Toño...tienes suerte las chavas que te coges.

Toño – Ninguna se compara, ma.

Yo – Años bien vividos –le guiñé un ojo-.

Toño – Así quiero ser yo.

 

Después de limpiarnos, nos pusimos la ropa otra vez y nos dormimos; esa fue la primera vez que tuve sexo con mi hijo. 

 




 

Dándoselas a mi vecino Beto

 Hace unos días iba a ir al teatro con mi hijo, lamentablemente se enfermó un par de días antes y no podía ir; traté de vender e incluso regalar los boletos pero nadie podía o quería, así que me había resignado a que se perdieran, sin embargo, pocas horas antes de la función me encontré con Beto, hijo de mis vecinos de a lado –un chico de 25 años con quien ya he tenido mis aventuras- y accedió a acompañarme. Me arreglé rápido con una falda negra corta, una blusa blanca semitransparente, un saco negro ceñido, medias negras y una pequeña ropa interior blanca. Dejé a mi hijo acostado, descansando, reponiéndose y me fui al teatro.

Al regresar, cerca de las once de la noche, Beto y yo pasamos a mi casa para tomar una copa de vino y platicar un rato. Fui a checar a mi hijo y estaba profundamente dormido; la medicina lo noquea. Bajé a la sala y Beto ya había abierto el vino y sacado un par de copas; nos sentamos en el sillón y brindamos. Como no quería despertar a mi hijo hablamos susurrando; claro que después de la primera botella, el coqueteo y el manoseo discreto se incrementaron. Beto y yo nos hemos acostado varias veces, así que me parece que sabíamos en qué acabaría la velada. Yo tenía la pierna izquierda cruzada tocando sus piernas. Beto empezó a acariciarme la pierna.

 

Beto – Estás muy sexy, Ingrid…bueno, eres sexy.

Yo – En serio? Te parece?

Beto – Pero por supuesto! Para muestra un botón.

Yo – Por qué? Dime.

Beto – Con esta falda se te ve riquísimo todo.

Yo – Dime –me acomodé para estar más cerca, ya con mi pierna más sobre él para que me pudiera acariciar más-.

Beto – Eres una canija, Ingrid; se te ven muy ricas las piernas…y uno va subiendo la mirada a tu cadera…el trasero, puta, se te ve delicioso.

Yo – En serio?

Beto – Uf! Tienes unas nalgas riquísimas, Ingrid.

Yo – Qué más?

Beto – Me mataste con esa blusa transparente, se te ven bien ricas las tetas; se te quedaban viendo babeando jajajaja.

Yo – Y tú también babeaste por mi?

Beto – Desde que te vi…tengo toda la noche pensando en…todo eso –me miró-.

Yo – Ah, sí…-me acerqué a él y empezamos a besarnos, primero suavemente, pero enseguida nos dejamos ir por la calentura y estábamos fajando en la sala de mi casa, mientras mi hijo dormía en su cuarto, fue muy caliente-.

Beto – Estás deliciosa, Ingrid…ya extrañaba esto…

Yo – Sí?…Qué rico…yo también…me pones muy hot, Beto…-sus manos me magreaban las tetas y las nalgas, desacomodándome la ropa y metiéndome el calzón entre mis nalgas; yo le agarré el paquete, estaba durísimo-.

Beto – Ya viste cómo me tienes?

Yo – Mmm…está durísimo, qué rico –él me lamió el cuello, los hombros, me abrió la blusa, me bajó el brassiere y empezó a comerme las tetas; Beto sabe que eso me pone súper hot- sabes cómo prenderme un chingo –metí la mano en su pantalón y comencé a jalársela sobre el bóxer, después metí la mano en su ropa interior y seguí jalándosela-.

Beto – Me encantan tus tetas, Ingrid…mmmmmmmm…qué rico me la jalas.

Yo – Quiero jalártela y mamártela hasta que te vengas…quiero saborear tu semen.

Beto – Primero quiero comerte la concha.

Yo – Está Toño arriba.

Beto – Está dormido, no va a bajar; ándale, déjame comerte la conchita –puso la mano en mi entrepierna por encima de mi calzoncito, pero pudo sentir lo caliente y húmedo de mi sexo, yo seguía jalándosela- yo creo que sí tiene ganas de que la saboreen.

Yo – Y si se despierta?

Beto – Con esa medicina ni madres que se despierta –me dedeó un poquito-.

Yo – Déjame checar que esté bien dormido.

Beto – Bueno, aquí te espero para devorarte, preciosa.

 

Me medio acomodé la ropa y subí para confirmar que mi hijo estuviera dormido; lo estaba, profundamente, entonces volví con Beto, él me sentó en sus piernas y empezó a acariciarme las piernas, metiendo sus manos debajo de mi faldita y entre las piernas, volviendo a acariciarme la conchita. Abrí las piernas para darle más espacio y pudiera dedearme mejor; me abrí la blusa y le puse mis tetas en la cara para me las comiera.

 

Yo – Ay, qué rico…me estás poniendo súper hot, Beto.

Beto – Me encanta que te lo recortes bien chiquito –se refería a mi conchita, a veces me depilo todita y a veces me recorto el vello- tienes una concha deliciosa.

Yo – Es tuya…me tienes empapada.

Beto – Qué rico! Te mojas en chingo…tienes el calzón bien mojado.

Yo – Así me pones de caliente, Beto.

Beto – Ah, sí…y te calienta recordar cómo te meto mano? 

Yo – Un chingo!

Beto – Qué ganas de comerte la concha.

Yo – Mmmmm…cuando quieras…–después de unos minutos me acostó en el sillón, me levantó la faldita y me quitó el calzoncito-.

Beto – Me encanta cómo te ves con las piernas abiertas, Ingrid…con esas medias…

Yo – Te gusta? –yo jugueteaba un poco con mi faldita-.

Beto – Me encanta! Y más sin calzones –entonces se acercó a mi conchita, me lamió las piernas cerca de mi sexo, se fue acercando poco a poco, la olió, le dio algunas lamidas y después empezó a comerme la conchita- mmmmmmm…mmmmmmmm.

Yo – Ay, qué rica lengua…mmmmmmmm…mmmmmmmmmm…me pones a mil, Beto.

Beto – Me encanta cómo huele tu panochita, Ingrid…me la pone súper dura…mmmmmmmm…

Yo – Ah sí? Te calienta cómo huele mi conchita?

Beto – M-hm…

Yo – A qué huele? Dime.

Beto – A que quieres que te la metan bien rico…mmmmmmm…a que eres una putita, Ingrid –me golpeteó la concha con la mano-...o no? Mmmmmmm…mmmmmmm.

Yo – (Sonreí) Mmmm…qué rico…sigue comiéndome…lo haces bien rico! –empezó a pellizcarme los pezones y así estuvimos varios minutos-.

Beto – Mmmmmmmm…verdad que eres una putita cogelona? Mmmmmmm…

Yo – Sí, papi…soy muy cogelona…me encanta que me den verga…así, síguele, síguele, Beto…ay, cabrón, me voy a venir…me voy a venir…ay, sí, así…así…

Beto – Mmmmmmm…sí, vente…déjame saborear tus jugos…mmmmmmmmm…-le agarré del cabello para pegarlo más a mi sexo- mmmmmmmm…estás deliciosa!

Yo – Agárrame fuerte las tetas…así, los pezones…mmmmm…aaaaahhhhh…-tuve mi primer orgasmo mientras Beto me comía la conchita y me agarraba fuerte las tetas; fue delicioso- mmmmmm…qué rico!!!! –me dio lamidas en mi sexo y me dio ligeras palmadas-.

Beto – Rico?

Yo – Mmmmm…riquísimo!! Me encanta cómo lo haces.

Beto – Quieres que te la meta, Ingrid?

Yo – Por favor! Métemela…cógeme…necesito que me la metas, Beto, estoy muy hot.

Beto – Jajaja es lo que me encanta de ti –me dijo mientras se desvestía-.

Yo – Qué?

Beto – Que eres toda una zorra…que pides verga bien rico –yo seguía acostada, él se hincó frente a mi-.

Yo – Es muy rico andar de putita…es muy rico que se calienten conmigo.

Beto – Me encanta cuando vas a caminar con esas mallas…se te marca todito –empezó a darme golpecitos con su verga en mi conchita- y me encanta lo rica que te ves con las piernas abiertas…así…abiertita y mojadita, lista para recibir verga.

Yo – Ay, sí, Beto…métemela…cógeme…-entonces me la metió de un empujón- ay, no mames, qué rico!! Qué rica verga tienes, papi!

Beto  - Qué rico te entra! –me bombeó delicioso- Estás súper mojada!

Yo – Sí, papi, me entra todita…me tienes empapada…súper hot!

Beto – Qué rico! Desde que me dijiste del teatro pensé en acabar metiéndotela.

Yo – Yo también, papi…estoy con ganas de que me cojas desde hace rato…en el teatro no sabes cómo me mojé pensando en esto…en que me la metías rico.

Beto – Ah sí?

Yo – M-hm. Ay, extrañaba que me comieras la concha, que me cogieras, Beto.

Beto – Tenías muchas ganas de que te diera verga, putita?

Yo – Ay, sí…es que desde que andas de novio ya casi no me pelas  -después de unos minutos me puso de lado, me encanta esa posición porque me manosean todita mientras me cogen-.

Beto – Estás bien pinche buena, Ingrid…-me dio unas nalgadas y me manoseó las tetas- me la pones bien dura, cabrona.

Yo – Entonces todavía te gusto? Todavía se te antoja cogerme, Beto?

Beto – Claro que sí, pero también hay que darle su ración a la novia…tú también andas de novia, no?

Yo – Pero no dejes de atenderme, eh.

Beto – Jajaja Y tu novio?

Yo – Me da mis permisos…y si no, me los tomo –me dio una nalgada fuerte-.

Beto – Jajajaja te digo que eres una puta –aceleró sus embestidas; entonces me escupió en las nalgas, cerca de mi culito, se mojó el pulgar y empezó a estimularme el culito con su dedo metiéndolo poco a poco- me encanta lo apretado que lo tienes, Ingrid…cómo se me antoja darte por ahí.

Yo – Quieres darme por el culo? Se te antoja, Beto?

Beto – Un chingo…nunca me lo has dado, putita.

Yo – En tu cumple voy a dejar que me hagas lo que quieras, que me la metas por donde quieras…voy a ser tu puta todo el día, papi –enseguida sentí cómo empezó a palpitar su verga-.

Beto – No te rajes, eh, Ingrid –empecé a apretarle la verga con mi conchita-.

Yo – No, papi…me encanta cómo me la metes, no mames, la tienes enorme, Beto –me metió el pulgar en el culo y estuvo bombeándome así, su verga en mi conchita y su pulgar en mi culito; fue súper rico!! Después de unos minutos le pedí que cambiáramos de posición- métemela de perrito, Beto.

Beto – Encantado! Me fascina verte de así, con esas nalgotas pidiendo verga, Ingrid.

Yo – Y a mi que me la des! –me acomodé en el sillón parando las nalgas y agachando el tronco para sentir mejor cómo me penetra- Así te gusta, papi? Así se pone tu novia?

Beto – Mira nada más lo que me como…lo que andas ofreciendo, Ingrid, no mames, qué culote! Qué panochota se te ve!

Yo – Todo esto es tuyo, Beto –me la metió delicioso- ay, papi, qué cosota!

Beto – Y te entra todita, mami.

Yo – Ay, sí!

Beto – Entonces has andado de putita, Ingrid? –me dio una nalgada y yo sentía exquisito cómo entraba y salía su verga-.

Yo – Sí, papito, he andado de putita…he estado de cogelona.

Beto – Y con quiénes, eh putita? –me dio otra nalgada-.

Yo – No los conoces –me dio una nalgada más fuerte y me jaló el cabello-.

Beto – Dime, zorra! Dime, cabrona, con quiénes has estado de puta?

Yo – Ay, qué rico!! Con unos clientes para que me den eventos el próximo año…un par de proveedores…un amigo de mi hijo…-su verga palpitaba bastante-.

Beto – Eres muy puta, Ingrid…qué rico…sigue contándome, cabrona.

Yo – Y unos amigos de la prepa que me encontré hace poco…me cogieron bien rico.

Beto – Te fuiste con los dos, puta?

Yo – Sí, después de la una reunión de ex alumnos…me llevaron a un hotel y me la metieron delicioso…se aprovecharon de que cuando me tomo me pongo muy hot.

Beto – Más bien se dieron cuenta de que andabas con ganas de verga, putita –aceleró sus embestidas y me di cuenta que no tardaría en echarme su lechita-.

Yo – Muchas ganas, papito…ay qué rico me coges, Beto, me encanta tu verga!

Beto – Y el amigo de tu hijo, es el que ha venido cuando no está el, verdad? 

Yo – M-hm…quiero sentir tu semen, papi.

Beto – El cabrón aprovecha que la mamá de su cuate es una puta y se la come…yo también lo haría, me cae…

Yo – En serio?

Beto – Creo que aunque fueras mi mamá te daba verga, Ingrid.

Yo – Ay, eres un cabrón, Beto…dame tu leche papi, ya me quiero venir otra vez.

Beto – Quieres mi lechita, cabrona? Quieres mi lechita, putita?

Yo – Sí, papi…quiero sentir tu semen calientito.

Beto – Mámamela –entonces me di la vuelta y así, de perrito se la mamé-.

Yo – Mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmmm…me encanta mamártela!

Beto – Cuando quieras, putita…sabes que me mata cómo me la mamas, Ingrid.

Yo – Mmmmmmm…-mientras se la mamaba, él me quitaba el cabello de la cara para ver lo mejor posible cómo su verga entraba y salía de mi boquita, cómo se la lamía, cómo se la jalaba; yo sentía cómo su verga palpitaba cada vez más-.

Beto – Me vas a sacar la lechita, mamita…mmmmmmm…la mamas de poca madre!

Yo – Mmmmmmmmm…mmmmmmmm…me encanta tu verga…mmmmmmmm…

Beto – Aaahhh…mmmmmm…hija de la chingada tómatela…mmmmmmm –me agarró de la cabeza para darme todo su semen en mi boquita; sentí delicioso cómo me inundó la boca; la saborée- ay, pinche, Ingrid, qué rico, cabrona!!!

Yo – Mmmmmmmm…-yo se la jalaba para que me diera hasta la última gota de su lechita- -jugaba con su semen en mi boquita, se la chupaba con su semen aún en ella y luego me lo tragué- mmmmmmmmmm...mmmmmmmmmm.

Beto – Aahh…me encanta venirme en tu boca…

Yo – Me encanta que lo hagas, papi…mmmmmmmmm…mmmmmmmm.

 

Se la mamé un poco más hasta que perdió la erección. Nos quedamos acostados en el sillón un rato más. Después él se sentó y yo me recosté en él. Comencé a juguetear con su verga y empezó a endurecerse un poco, entonces comencé a mamársela un poco, sólo quería tontear antes de que se fuera, pero me calenté de nuevo y él también. Me agarraba las nalgas y me dedeaba un poco. Ya que se puso duro de nuevo, lo masturbé unos minutos.

 

Yo – Ya se te puso dura otra vez, Beto…qué rico…

Beto – Y tú estás mojadita, Ingrid…quieres más, verdad?

Yo – No la voy a desperdiciar –entonces lo monté poniéndole mis tetas en la cara, me acomodé su verga en la entrada de mi conchita y me senté en ella- mmmm. Me encanta montar una rica verga.

Beto – Cuando quieras, mami –me agarró bien rico de las nalgas y me ayudaba con el sube y baja- estás bien piche buena, cabrona –empezó a chuparme las tetas-.

Yo – Sí, chúpamelas, papi…mmmmmmmm…eso pone súper hot…dame nalgadas…-así lo hizo- ay, así…así…déjame un chupetón en las tetas, Beto…márcame las tetas.

Beto – Mmmmm…sssshhhhllllpppp…sssshhhhllllpppp….me matan tus tetas, Ingrid.

Yo – Me encanta que vengas a cogerme, papi…me encanta tu verga.

Beto – Coges con otros de la privada, verdad, putita?

Yo – Sí…pero ninguno me coge como tu, papi…tu verga es deliciosa, además duras más y te repones más rápido –yo seguía montándolo y mi orgasmo no tardaría mucho-.

Beto – Las mieles de la juventud, mami. Así que cuando quieras una buena cogida…no hay mejor vecino que yo, putita. 

Yo – Es la verga que más me gusta, Beto.

Beto – Te acuerdas cuando te llevé a dejar a Toño a una fiesta y me la mamaste de regreso, putita? Tú mamándomela y yo dándote dedo, te acuerdas? –asentí-.

Yo – Me voy a venir, Beto.

Beto – Y después nos metimos a un hotel para darte rico, te acuerdas? –asentí- Cogimos en el jacuzzi, putita…-asentí- luego te puse en el pinche mueble ese con las nalgas hacia arriba y te la metí de poca madre, te acuerdas, putita? Te llené de leche!

Yo – Ya, papi…me voy a venir otra vez…me voy a venir.

Beto – Me voy a venir contigo, mami…te voy a echar mi lechita adentro, putita.

Yo – Sí, dámela…dámela…dame tu semen, papito…

Beto – Eres una puta riquísma, Ingrid.

Yo – Sí, papi…soy tu puta…quiero tu leche…

Beto – Quiero tu culo, Ingrid…dame tu culo…

Yo – En tu cumple me vas a dar por donde quieras…me vas a dar por el culo, papi en ese momento sentí su caliente semen dentro de mi y yo tuve otros orgasmo; me una cogida exquisita-.

 

Y sí, cumplí mi palabra y en su cumple le di mi culito.

 

 




Confesiones breves.

  La primera vez que mi ahora ex esposo me invitó a salir , fue a un espectáculo de un comediante (Polo Polo). Íbamos varias personas, llega...